El flojo respaldo del Dubois-Wardley 2, otro PPV sin justificación deportiva

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Darío Pérez
@ringsider2020

Daniel Dubois (23-3, 22 KO) y Fabio Wardley (20-1-1, 19 KO) volverán a enfrentarse este sábado 17 de octubre en el O2 Arena de Londres, con el título mundial WBO del peso pesado en juego. La revancha es uno de los combates más atractivos que puede ofrecer actualmente la división, después de la espectacular pelea que ambos protagonizaron en mayo. Sin embargo, una vez más, la cartelera que acompaña al combate estelar deja bastante que desear para un evento por el que DAZN exige un pago adicional.

La primera pelea fue un auténtico espectáculo: Wardley derribó a Dubois en los primeros segundos y volvió a mandarlo a la lona en el tercer asalto, pero el londinense resistió, fue imponiendo su pegada y terminó superando al entonces campeón en el undécimo. Wardley sufrió un castigo considerable y perdió su condición de invicto, aunque activó inmediatamente la cláusula de revancha para intentar recuperar el cinturón.

La segunda entrega tiene argumentos deportivos de sobra para despertar interés. Dubois afrontará su primera defensa mundial desde que recuperó el campeonato y Wardley tendrá la oportunidad de corregir los errores que le costaron el título. El problema vuelve a estar en el resto de la función. La cartelera completa del Wardley-Dubois 2 estará formada por los siguientes combates:

  • Daniel Dubois (23-3, 22 KO) contra Fabio Wardley (20-1-1, 19 KO). Título mundial WBO del peso pesado.
  • Louie O’Doherty (12-0, 3 KO) contra Michael Gomez Jr. (23-2, 8 KO). Títulos británico y Commonwealth del peso ligero.
  • Bakhodir Jalolov (17-0, 15 KO) contra Solomon Dacres (10-1, 3 KO). Peso pesado, diez asaltos.
  • Nelson Birchall (12-0, 9 KO) contra Levi Giles (17-3-1, 4 KO). Peso superpluma, diez asaltos.
  • Tony Curtis (14-1, 3 KO) contra Kerim Agius (6-1-2, 0 KO). Peso supermosca, ocho asaltos.
  • Adam Olaniyan (4-0, 4 KO) contra Dan Garber (14-9, 2 KO). Peso pesado.

El combate entre O’Doherty y Gomez Jr. es probablemente el mejor acompañamiento deportivo de la velada, con dos títulos de área en juego. También merece atención la presencia de Jalolov, doble campeón olímpico, aunque su enfrentamiento con Dacres no parece precisamente una prueba que permita medir hasta dónde puede llegar el uzbeko en el boxeo profesional. Por contra, el resto de la cartelera está compuesto en buena medida por púgiles británicos con poca experiencia y enfrentamientos que, sobre el papel, no ofrecen demasiados argumentos para justificar el desembolso extra. La presencia de varios invictos no basta para convertir una función en una cita imprescindible, especialmente cuando algunos de esos boxeadores todavía están en una fase muy inicial de sus carreras.

Y ese es el problema recurrente de las veladas de Queensberry que DAZN comercializa como pago por visión. Se coloca un combate estelar de primer nivel, se le añade una cartelera extensa y se espera que el aficionado pague por el conjunto. Pero la cantidad de peleas no equivale necesariamente a calidad, y aquí el desequilibrio entre el interés de la revancha y el resto del programa resulta evidente. No se trata de exigir que cada combate de una velada tenga un título mundial o reúna a estrellas consolidadas. El boxeo necesita espacio para desarrollar a sus jóvenes talentos. Sin embargo, cuando se cobra un suplemento por una función, sería razonable esperar más enfrentamientos competitivos y menos emparejamientos que parecen diseñados principalmente para completar el horario.

El Wardley-Dubois 2 merece atención por sí mismo y puede volver a ofrecer una gran pelea. Lo que cuesta defender es que el aficionado tenga que pagar un PPV por una cartelera que aporta tan poco al atractivo del evento. Otra oportunidad perdida para acompañar un gran combate con un menú a su altura, como solía ocurrir cuando el pay per view era realmente destinado a carteleras extraordinarias.

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